A diez años de otra hazaña del Titán

Si hay algo que nadie puede negar es que Martín Palermo hizo goles de todas las posiciones y maneras posibles. El Loco era un goleador implacable cuando pisaba el área rival, pese a que con la pelota en los pies no parecía ser el más talentoso.

El Optimista del gol, cómo alguna vez lo bautizó Carlos Bianchi, sumó algunos gritos en su carrera que hasta ese momento parecían imposibles. Su etapa más gloriosa como futbolista la vivió con la camiseta de Boca, por lo que se ganó el amor eterno del hincha. Al momento de decirle adiós a la pelota, se quedó con el pergamino de ser el máximo goleador en la historia del Xeneize, luego de convertir 227 goles en los 403 partidos que disputó.

Pero hubo un hecho, una tarde, que quedó marcado para todo el ambiente del fútbol. Enfrente estaba Velez y luego de un despeje corto de Germán Montoya, el Titán le puso la cabeza a una pelota que venía a media altura, para marcar un gol desde 40 metros, pero lo más curioso es que fue con la cabeza, una muestra más de la Loca y brillante carrera del Loco.

Con la Azul y Oro consiguió 14 títulos (seis ligas y ocho internacionales

), con momentos brillantes, como la final de la Intercontinental ante Real Madrid, donde marcó dos goles y fue la gran figura del conjunto argentino, que superó nada menos que al gigante español.

Su estirpe goleador también lo llevó a Europa. Allí jugó en Villarreal, Betis y Alavés. Pero sin dudas, su lugar en el mundo fue y será Boca, donde regresó y con Alfio Basile como entrenador logró cinco títulos consecutivos.

El Loco, el Titán, el Optimista del gol, todo eso fue y será Martín Palermo para el hincha de Boca y siempre es lindo recordad sus locuras.

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